


Leyendo en el blog de la Malenin, rescaté algo muy interesante: el tema de hacerse el superhéroe.
Parece que los políticos implementan otro plan genial y es el de hacerse el superhéroe o heroína en nuestro caso.
Hacen que salvan a alguien y luego de repente son héroes, pero al ver que tiene el poder en sus manos del destino de las demás personas se convierten en villanos, pero no cualquier villano, los mejores villanos. Aquellos que luchan sólo por sus intereses y no dejan que aparezca otro superhéroe a no ser que sea de su bando y que cumpla con los requisitos adecuados para el caso.
No es de extrañarse en un comic encontrar similitudes con nuestro políticos, que para derrotar a la justicia se unen muchos villanos aunque sean de distintos bandos, no importa, mientras tengan un objetivo en común: sacar provecho de la situación y al final quedarse con una porción del pastel.
Nuestra presidenta se ha convertido en la presidenta de la democracia que más rápido a perdido el apoyo de la sociedad.
Pero que sociedad che!! En un comienzo clamaban por alguien que los rescatara del quilombo económico y ahora claman por alguien que se deshaga de ese otro alguien que ni en pedo nos está sacando del quilombo económico.
Pero el problema en el que estamos es un círculo vicioso en donde llega un supuesto superhéroe para vencer al villano de turno hasta que finalmente lo vence haciéndonos creer a todos que puede salvarnos y luego nos demuestra que realmente es un villano más, total no tiene de qué preocuparse, ya que los tontos a quienes supuestamente debe salvar creen en él y si no, no importa porque la filosofía de la sociedad es esperar a ser salvado y no mover un dedo mientras eso sucede y si no sucede, y bue resistir hasta la llegada del próximo superhéroe.
Mientras sigue el círculo vicioso, me pregunto si no sería mejor dejar de buscar superhéroes y hacernos cargo, y no dejar nuestras vidas, sueños y futuro en manos de cualquiera que crea que tener una linda capa y poder lo hace un superhéroe.