Siempre he sido y lo sostengo, una persona optimista que no me rindo tan fácilmente. Se que la vida me la juró y no va a dejar que yo sea una de las pocas personas en el mundo en que las cosas se le dan fáciles y sin obstáculos, ya que sino la vida sería tonta y aburrida, pero ésta es astuta y fluctuante, por lo que me preparo cada mañana (o lo intento) para hacerle frente al día: me propongo que en ése día me va a ir bien y si no gano la guerra por lo menos doy batalla.
Es una filosofía extraña, lo reconozco, ya que a veces ni ganas de eso tengo y quiero mandar todo al más allá (mierda) taparme con las sábanas por completo y no levantarme para no afrontar la situación en la que me encuentro. Pero sólo me basta con escuchar al Nico insultar todas las mañanas porque no le gusta levantarse temprano, y cuando se mete a bañar el agua le sale super caliente y al rato fría y lo veo todas las mañanas esforzándose en levantarse 1 hora y ½ antes para tomarse un colectivo en el que tarda 1 hora más para llegar al trabajo y siempre antes de salir corriendo me dan un beso y pienso qué haría yo sin él? Y saben qué? me levanto sorprendida porque lo hago con una sonrisa y cantando como todas las mañanas intentando hacer frente al día que me espera.
Y sí, me doy cuenta que soy tan feliz al tenerlo todos los días a mi lado. Desde que me echaron del trabajo y empecé con un nuevo emprendimiento, no hace otra cosa que levantarme el ánimo y darme fuerzas a su manera, la manera en la que me demuestra que está ahí para mí en las buenas y en las malas.
Porque desde que hicimos esa promesa decidimos que las cosas no nos van a hacer caer y si lo hacen uno va a ayudar al otro a levantarse y soy tan feliz al saber que no importa lo triste o desanimada me encuentre él está ahí para mi como yo estoy para él.
Y lo vuelvo a escuchar refunfuñar todas las mañanas y con mis ojos cerrados sonrío hasta que lo escucho irse, no antes sin darme un beso, y me susurra un “Te Amo, suerte en tu día”. Sólo eso necesito para levantarme y pensar “Este va a ser un gran día”.
Porque nunca está de más decirlo y en éste caso escribirlo: TE AMO NICO, HOY COMO LO HARÉ SIEMPRE, porque vos me haces la persona más feliz de éste mundo y sólo por eso te voy a estar eternamente agradecida.
Romi.











